LA MAS DULCE SAVASANA HASTA EL MOMENTO…

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Por Veronica Jacinto

Leí por ahí recientemente que Savasana era una de las poses de Yoga mas difíciles. Acertadamente no desde el punto de vista físico, pero porque es la pose con la que se cierra una practica de vinyasa, haciendo todo un reto en cuestión de mantener tu concentración. Con un sentimiento de cerrar la sesión tan cercano, es muy fácil que nuestros pensamientos sean penetrados de las cuatro esquinas de nuestro tapete y hacia el mundo externo, donde nuestras responsabilidades nos esperan. Yo nunca pensé en Savasana en esta luz, siempre lo había mirado como la máxima recompensa después de una sesión de flujo de una hora, balanceándome y contorneándome. ¡Era una de las poses mas “fáciles” de todas las poses! En los días que mi practica avanzo, comencé a notar simplemente que tan difícil es Savana… Hum, esto seria algo con lo cual tendría mucho mas observación y en lo cual trabajaría.

Hace unos días, tuve la oportunidad de ir a “flotar”. Para ser mas precisa, decidí checar el tratamiento Floatation en el Alchemy Spa Wellness Café, y es ahí donde puede experimentar la mas dulce Savasana (lejos de mi tapete claro) al momento. Maria, miembro del Alchemy Spa, me recibió en la recepción, cálida y amablemente, mientras me acompaño hacia el cuarto de tratamiento.   El espacio mínimamente decorado era simple, pero increíblemente relajante incluso cuando apenas entraba. Había un olor sutil a lavanda flotando en el aire y música tenue sonando en la periferia. Mis sentidos comenzaron lentamente a reconfortarse para una hora maravillosa. Ella me dio unas pocas instrucciones y justo antes de desaparecer, coloco el letrero “flotando”, en la parte exterior de la puerta.

Me quede mirando vagamente por un par de minutos al artefacto en forma de nave espacial en el cual estaba a punto de sumergirme. El agua estaba a la temperatura del cuerpo y como 500kg de sales de Epson me esperaban. Me dijeron que yo flotaría sin esfuerzo alguno, un regalo de los altos niveles de sodio, haciendo este tratamiento increíblemente purificante y relajante. Tan pronto como me sumergí en la tina, ahí me encontraba, casi sin peso, flotando con un estilo de dulce Savasana. Me pareció increíble la facilidad de conexión con mi respiración, tal vez los tapones en mis oídos facilitaron esto. Cualquier cosa que fuese, era delicioso. La ligera calor del agua, la quietud de mi respiración, flotando; todo fue increíblemente sereno y reconfortante. Mi mente se distancio solo mínimamente y cuando lo hizo, solo mire mis pensamientos para regresar a mi respiración. La hora que estuve ahí se paso rapidísimo, pero fue una hora hermosamente invertida y un tratamiento que planeo visitar nuevamente; después de todo, flotar ha sido mi mas dulce Savasana hasta el momento…

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Yogiando

Lola es una Yogui que actualmente reside en la Ciudad de Mexico. Le encanta llevar su practica en casa, pero tambien disfruta visitar diferentes estudios, en la gran urbe. Siguela en todas las plataformas sociales de Yogiando para saber de sus mas recientes aventuras.

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